Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

Mis colaboradores...

Como sé que es cierto el refrán español que dice: “Quien tiene un amigo/a tiene un tesoro”, yo me puedo considerar inmensamente rico por contar con amigos/as que son auténticos tesoros; además de ser mis tesoros más preciados también son mis mejores colaboradores y colaboradoras en la buena marcha de este blog.

Os hablo un poco de ellos, siguiendo un total y absoluto desorden, sin ninguna prioridad de país o sexo:

 

México Verónica, desde México
Es la primera colaboradora que tengo en México. Nació en una población del Estado de Jalisco (como dice la canción: “Ay Jalisco, Jalisco, Jalisco, tú tienes tu novia que es Guadalajara; muchacha bonita, la perla más rara de todo Jalisco es mi Guadalajara”), en un lugar famoso por los cultivos de agave y de la obtención del tequila que es, según se jacta Verónica, el mejor de todo el país.

Es una gran fotógrafa, una muy buena musicóloga y gran conocedora de las tradiciones de su país. Esos datos son de su vertiente personal pero, en lo laboral, es licenciada en administración de empresas y responsable de ventas de una multinacional sueca.

La conozco desde hace bastante tiempo pero, hasta hace poco, casi no habíamos hablado, sólo por cosas esporádicas.
Estoy orgulloso de su amistad y de su ayuda. Además de todos los valores intrínsecos que posee y que nos demostrará en poco tiempo, tiene a su favor que es mexicana y ese es un atributo muy especial para mí desde que era niño; tengo una marcada querencia por la cultura y la música que emana el acerbo popular de México.
 
¡Bienvenida, Verónica!

 

2 Manuel N. Castro, desde Galicia (España)
La siguiente bienvenida es para un colaborador gallego, un gallego de los pies a la cabeza, un nativo de la tierra de los mil ríos y vecino de la capital de las Rías Baixas: Manuel N. Castro, “El gran Castro” (no confundir con casto, ¡que no lo es!).
Es amigo y compañero de cafés con croissant (de Capri) en el Hotel Rías Bajas y de largas peroratas ante suculentos platos de pulpo con cachelos y huevos fritos con patatas y chorixo; y un intelectual con corbata y de edad madurilla (y poco pelo). En resumen: alguien que vale la pena.
Si consigo que trabaje un poco más y que sea menos contemplativo, que sea menos un Lao-Tseu (gallego) y más mundano, todos y todas nos beneficiaremos de sus muchos conocimientos y capacidades, de sus artículos y aportaciones.
¡¡Manoliño, te estamos esperando con los brazos abiertos… ilumina nuestra vida con la luz del conocimiento y de la sapiencia!!

 

3 Tatiana Hernández, de Caracas (Venezuela)
Al fin lo conseguí. Me costó trabajo convencerla pero valdrá la pena contar con Tatiana como colaboradora. Es venezolana de nacimiento y corazón.
Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Central de Venezuela, en Caracas, se vino a vivir a España en el año 2003 para hacer su doctorado en la USC (Universidad de Santiago de Compostela). Y la aprobó, claro.
Cuenta con una larga y magnífica experiencia profesional, sobre todo por sus trabajos en la desaparecida RCTV (Caracas).
Como dije antes, vive en España, antes en Santiago, ahora en Madrid, pero se sigue sintiendo gallega de adopción... ¡como no va a querer a Galicia si hasta se casó aquí!
Espero que se sienta a gusto escribiendo y que colabore habitualmente.
¡Bienvenida, Tati!

 

4Mila, de Lima (Perú)

El día que me dijo sí, el día que me dijo que colaboraría conmigo, me hizo feliz: es una magnífica mujer y mejor persona; culta, solidaria, inteligente, divertida, hermosa por fuera y por dentro, ¡soltera!, y de izquierdas.
La conozco hace más de… ¡buff, ya son más de 10 años!
Aquí está y aquí la tendremos con sus escritos y ayuda. Sé que nos aportará muchos y buenísimos comentarios sobre una zona de la tierra que amo y ama: Latinoamérica.
Como bien sabe Mila, nunca le agradeceré suficientemente tu amistad y el cariño que me demostraste durante años y años: ¡gracias y bienvenida!

 

PortugalLuisa, de Portugal

Se pierde en la noche de los tiempos, pese a su juventud, los años que hace que conozco a Luisa, aún vivía en Porto (Portugal). Ahora vive en el sur del país, en la zona más turística del país.

Es una gran amiga, una excelente conversadora, una cáustica polemizadora, una persona muy crítica con ciertas cosas que ella y yo bien sabemos (y discutimos). Siempre fue así, y siempre fue especial: una gran mujer y una persona excepcional y completa.

Es hermosa por dentro y por fuera, y su marido es un ser afortunado por tenerla como su compañera y pareja. Es portuguesa y como tal nos podrá enseñar muchas cosas sobre su país, uno de los grandes de Europa, un territorio inseparablemente unido a España por una larga (e inexistente) frontera y una interminable historia de amores y desamores patrios. Además, con mi Galicia los vínculos son aún mayores: compartimos un idioma de origen común y unos lazos de amistad y sana convivencia.

Hoy le doy la bienvenida al blog como colaboradora

 

GaliciaAlida, de Galicia

Tiene 38 años, pocos si los comparo con los que yo tengo. Diría más: casi podría ser mi hija… jejeje.
La conozco desde hace muchos años, quizá ocho, o así. Es hermosa, dulce, cariñosa, simpática, divertida, ligona; está muy bien dotada por la madre naturaleza para la maternidad (jejejeje).
Tiene un hijo superdotado y travieso, y está felizmente divorciada. Cuenta con un largo y dilatado currículum de trabajos, luchas y esfuerzos, de algunos éxitos y pocos fracasos.
La quiero mucho como amiga y la aprecio aún más como persona: siempre que le pido ayuda acude presta y siempre está disponible para colaborar. Una vez, hace ya algunos años, me confeccionó un programa para catalogar mis CD’s, un magnífico programa en Access que nunca utilicé… ahora, que ya pasó el tiempo, le debería pedir público perdón por ese esfuerzo que no supe aprovechar.
Aún no sé de qué o sobre qué escribirá pero, seguro, lo hará bien y todos aprenderemos.
Como amiga, como colaboradora y como persona le doy la bienvenida.

 

GaliciaBelén Franco M., desde Ferrol

Además de su actividad como profesora, su reciente doctorado y su capacidad para “sobrevolar” por encima de muchas propuestas “como quien no quiere la cosa”, Belén tiene un profundo amor por Galicia, por su cultura, su paisaje y su paisanaje.

Pese a que podemos considerarnos amigos desde no hace mucho tiempo, sí nos conocíamos desde hace mucho más pero las circunstancias no nos habían permitido tener la confianza que ahora tenemos.

Aprovechándome de esa amistad y, sobre todo, de sus excelentes trabajos y escritos sobre Galicia publicados en alguna que otra revista, le pedí que colaborara en un apartado de mí página que tengo bastante descuidado: le pedí que me mandara textos sobre Galicia, su historia, cultura (música sobre todo) y arte, materias en las que es una especialista.

Como sé que además de hacerlo bien se volcará en ello, desde aquí le doy la bienvenida y le ofrezco asiento, para que esté más cómoda.

 

Sonia Sonny, desde Puerto Rico

Hace años que le pedí a Sonia que fuera mi colaboradora en la página. Por extrañas razones nunca suficientemente explicadas, me iba dando largas, y largar, y largas… hasta que ya no le quedaron más disculpas: ¡ya colabora conmigo!

Está lejos de España, en una isla caribeña preciosa con una larga historial detrás pero con una losa encima: salieron de la protección del Imperio español para caer bajo el ¿yugo? de los yanquis. ¿Han mejorado? Yo creo que no, pero…

Tiene dos hijos ya mayorcitos, una chica guapísima que debe estar ya en edad casadera y un chico muy inteligente que está en edad de prácticas corporales (y carnales) para el matrimonio (jejeje), un marido de toda la vida y un trabajo en una universidad del país. Es, por tanto, una persona estabilizada y responsable, llena de experiencias y vivencias. Además, es una amiga de muchos años, muchísimos.

Hoy entra aquí, entre los colaboradores, por la puerta grande, como ella se merece y sabe.

¡Bienvenida!

 

Georgina, desde Buenos Aires (Argentina)

Siendo argentina de nacimiento, su realidad sentimental y afectiva, y al mismo tiempo su cruz, es que se siente extranjera en su país, ajena a un entorno geográfico que no es el suyo, alejada de unas raíces con las que vive intensamente atada por vínculos indisolubles. Es una gallega en tierra extraña.

Así definiría a Georgina, una descendiente de gallegos (e italianos) emigrantes en el Cono Sur, al que llegaron mucho antes de que ella naciera.

La conocí como lectora de mi página. Desde el primer día congeniamos: al fin y al cabo, ambos somos gallegos. Y eso marca. Mucho.

Es abogada en ejercicio, calígrafo público y profesora en Ciencias Jurídicas en Buenos Aires Está estudiando para chef profesional en la Escuela de Arte Gastronómico de la capital del país, piano e italiano. Y aún tiene tiempo para colaborar conmigo: una proeza.

Desde Galicia, súa verdadeira patria, le doy la bienvenida como colaboradora a musicayvino.com y le ruego que se quede mucho tiempo: al fin y al cabo, estás en tu casa.

 

Sergio Darío, desde Cantabria (España)

Hace un tiempo, él sabe cuánto tiempo, apareció por mi blog sin avisar, de puntillas, sin apenas ruido. Pero apareció.

Con Sergio Darío me unen varias cosas: que tenemos una edad muy similar (para su desgracia, jejeje, yo tengo un año más), que vivimos del trabajo en una actividad similar, que nos une gustos y aficiones similares, que vivimos en la España bañada por el mar Cantábrico, que ambos somos de izquierdas… y que pese a tener más cosas en común, algunas de ellas quedarán en lo que se podría llamar “secreto del sumario”.

Como posee una vasta (con v) cultura y escribe magníficamente bien, sé que será, además de un excepcional colaborador, un estupendo polemizador especialista en requiebros y muletazos.

¡Bienvenido, Sergio Darío!

 

Aníbal, desde Galicia (España)

Siempre es un placer presentar a un amigo, pero es más placentero hacerlo cuando ese amigo lo es desde hace 20 años, cuando compartiste con él tiempos de ocio y disfrute en Madrid (¡Qué tiempos aquellos, ¿recuerdas?… qué bien nos lo pasábamos!), cuando aguantaste en su compañía tremendos coñazos o sufriste a incalificables personajes, o cuándo, en una especie de compañerismo solidario vía ERE, terminaremos nuestra vida bancaria el mismo día y a la misma hora: ¡Maravilloso, Aníbal!

A los dos se nos presenta un futuro halagüeño: a partir del 30 de marzo, estando como estamos, como imberbes muchachitos de pantalón corto (sic), dedicaremos nuestras 24 horas del día a trabajar lo justo y necesario (¡cuidadito: sin matarse!), navegar a vela (o a motor), y a disfrutar de la buena mesa y de los buenos vinos. Y de eso, de buenos vinos, Aníbal sabe la tira... Y por eso está aquí.

¿Cómo lo conseguí? Después de muchos ruegos, de muchas presiones y amenazas, e, incluso, poniendo encima de la mesa cuantiosas ofertas económicas (obviamente, en billetes de Monopoly), conseguí que aceptara ser mi especialista en catas y recomendaciones de vinos.

Sé que lo hará muy bien: sus conocimientos vinícolas, producto de sus orígenes castellano-manchegos mezclados con esa cosa que es ser vecino de Ferrol, vienen acompañados de un exquisito paladar y un afán de experimentación.

En eso de beber vinos nos diferenciamos los dos: a la hora de elegir un caldo, yo soy más conservador, y pido marcas y añadas conocidas; él, en cambio, es más arriesgado, más de experimentar y probar nuevas bodegas y elaboraciones. Por tanto, hacemos la pareja (sin sexo) perfecta.

Aníbal, ya sabes que aquí tienes tu casa y tu espacio: ¡Bienvenido!

 

Ericka B. Chacón, desde San José (Costa Rica)

Conozco a Ericka desde hace ocho meses gracias a la presentación que hizo una amistad común. El lugar de encuentro fue un sitio absolutamente único al que acudimos a cenar varias personas, entre ellas mi buen amigo José Manuel Carril, un eminentísimo médico y catedrático español: el restaurante Corteza Amarilla Art Lodge & Spa, en Santa Ana, el sitio del mundo más parecido al increíble Andrés Carne de Res de Chía, en Bogotá.

Nació en un pueblo de larguísima tradición musical y riquísimo patrimonio folclórico: Aserrí, en la Cordillera de Talamanca. Vivió en Gringolancia durante su etapa juvenil. Estudió Planificación Económica y es docente de Educación Física en un colegio de San José. Está felizmente casada con un ingeniero tico.

Como es una mujer muy culta y sabe mucho sobre muchísimas cosas, sobre todo de cultura popular costarricense, ya sea musical, gastronómica (su familia tiene una fábrica de tamales), leyendas y juegos populares, etc. colaborará en musicayvino.com aportando su enorme conocimiento sobre el patrimonio intangible de su país, algo que, sin ella, jamás llegaríamos a conocer leyendo las guías turísticas comerciales.

Y además de todo lo dicho en el párrafo anterior, es una enciclopedia andante a la hora de recomendar algún buen restaurante o un lugar maravilloso ¡en cualquier parte de Costa Rica!

¡Bienvenida, amiga Ericka!

 

 

Miguel López, Galicia

Con Miguel me une años y años de amistad: desde que éramos niños y vivíamos con nuestros padres, él en una casa de la calle Real y yo en otro de la calle Inmaculada, casi enfrente la una de la otra. Y tuvimos orígenes similares: nuestros padres eran industriales con muchos años de actividad comercial a sus espaldas.

También nos unen nuestras aventuras de juventud, como las carreras de coches que nos dábamos los sábados y domingos camino de la Discoteca Piscis, en Miño, él en su 1430 y yo en mi 127 Coupe, a toda velocidad y algunas veces sin encender las luces en la noche, para hacer más divertida la conducción y competición (¡qué tiempos aquellos! ¡Qué locuras aquellas!).

O cuando le cedí el testigo como disc jockey (DJ) en Saturday, la que en aquella época era la discoteca más grande de España. O cuando nos veíamos en el Número K, el más emblemático local de copas y ambiente de la ‘movida gallega’, local mítico fundado por él. O cuando viajábamos a Panamá a ver a su tío Andrés…

En fin, son años y años de amistad y aprecio personal. De cariño y reconocimiento. Es tanto el tiempo transcurrido de amigos, desde los pantalones cortos de nuestra niñez hasta la placidez de nuestra madura existencia actual, que Miguel ya es parte de mi vida afectiva, como si fuera consustancial a ella. Y así quiero que siga…

Cuando este jueves pasado me ofreció ser colaborador de www.musicayvino.com, para, según él, modernizar mis gustos musicales -¡creo que no lo vas a conseguir, querido Miguel!- y el de los lectores habituales de ella, lo que inmediatamente le dije fue ¡adelante, cuento contigo! Y en eso estamos: en que él sea parte de mi web, que escriba y nos culturalice musicalmente.

Sé que con su ayuda y conocimientos, todos aprenderemos… Seguro.

¡Bienvenido, Miguel!